30 de marzo de 2010

When the wind sings.-

Yo sólo le pedía que me enseñe a cantar. Él dijo que no. Que lo que él sabía hacer era innato, algo que sobrepasaba de lo bello y natural. Algo que con el simple y humano tiempo no era posible aprender. Yo me sentí mal; pensaba que en su infinita soledad no tendría compañía, alguien quien lo admire. Pensé que iba a acceder. Porque yo le pedí que me enseñe a cantar. El Viento soplaba dulces y severos agudos llenos de negativas; decía que yo no podía aprender de alguien tan innatamente profesional como él. Día y noche, empecé a llamarlo con más desesperación; yo quería cantar como cantaba el Viento. Me quedé despierta ante abismos, lo perseguí hasta las más profundas montañas vulcánicas debajo de los océanos, y él pasaba de mí. Porque yo quería que él me enseñe a cantar. Me senté junto a una roca, cansada de tanto merodear por el cielo, y esperé. Esperé. Esperé.
Llegó el invierno, que me envolvió con su manto blanco, y sin darme cuenta, ya no podía cantar más. Traté de cantarle a la Luna, pero no pude. Traté de armonizar con el fuego, y me fue imposible. "El Viento" -pensé- "como muerta estoy, sacó de mí mis ganas de cantar y ahora tiene más para él" . Y entonces comprendí el secreto. Su secreto. Y yo cegada por su "talento" , no lo supe ver. El Viento arrastró egoístamente eso que yo más quería, algo que yo tenía y no me daba cuenta al estar a la humana búsqueda de la perfección. Y yo no me opuse. Y lo he perdido.




El Viento ha
arrastrado más
 de lo que pienso.
Me arrastró a mí.

Memorias.

La literatura no es otra cosa


 que un sueño-dirigido-.



JlB- El aleph.

28 de marzo de 2010

ich bin schon lange kalt;

















Bueno, hoy no voy a tratar de ser poética ni nada por el estilo, sólo voy a twittear algunas cosas de mi actualidad acá (?) 
Estoy nerviosa porque se viene el 15 de una de mis mejores amigas; me siento presionadísima (otra vez...) por el estado de mi cuerpo, trato de relajarme 'bout that but i just cannot do it. Y lamento decir que esa presión hizo que volviera a hacer cosas malas; cosas de las que yo pensaba que me había librado. Otra vez y otra vez.
Al cumple va a ir una persona especial para mí, por la cual siento cosas especiales, obviamente. Estoy funfundida (es un escalafón más de "confundida") y no sé qué actitud tomar. Amar sólo cuesta amor, ya sé, pero ¿por qué siempre termino lastimada? No sé. Hay otras personas más, lo cual hace mi situación algo bochornosa, ya que son amigos del alma, HERMANOS, y no quiero herirlos.
El sábado me entregan (¡AL FIN!) la note. Hablé con mi abuela y me lo dijo, aunque "iba a ser una sorpresa pero te lo digo porque sos una ansiosa como yo y te conozco" asique el sábado voy a caminar por las paredes de felicidad, aunque fingiendo sorpresa :P El martes me llega el teléfono, y ese mismo día viajo para la casa de Vicky.
Quiero a Rammstein en arg. YA! Estoy todo el día viendo Keine Lust.
Después de esta ajetreada semana santa, se viene lo que más me enloquece: EPICA.
Supongo que voy a colapsar, porque, según Ron "no podés contener tantas emociones dentro de una persona. Explotarías" ♥.
Me hice un twitter :)

23 de marzo de 2010

Lb.

Lorien, Lorien, Lorien. Tres veces digo tu nombre y unas mil te maldigo.
Nunca me doy cuenta de que me matás, me desvivís, me consumís; pero después de todos estos tiempos, estos saltarines tiempos, seguís siendo mi mejor amiga.
Me congelás, me congelás como una presa; una presa que por culpa nada más que mía, es fácil de atrapar.
Yo confiaba en vos. Siempre lo hice. Siempre.
Me usaste, me corrompiste, me matás y te llevás a mis queridos con vos.
Claro, ellos no saben que existís, que te llamo y acudís; que vivís dentro de mí y sos parte de mí.  
Naciste, y creciste conmigo. Una dulce tramposa, dormiste apaciblemente por unos años en mi consciencia y luego despertaste.
Me matás.
Es como querer separar siamesas, nunca me vas a dejar... Te necesito, aunque me destiñas, me infectes, me rompas... No sé que hacer, Lorien. No sé qué hacer con vos. Cada vez te fortalecés más. Cada vez que hablo sos más fuerte, y más terrible; y a su vez tan dulce como siempre.
No sé qué haría sin vos Lorien.
Supongo que sería más felíz.

Supongo yo.

Talking with lorien.

Bueno, no es precisamente una alegría, pero todo es bienvenido en mí... Después de bastante tiempo volví a entablar una conversación con Lorien. No fue larga, las últimas charlas que hemos tenido no lo fueron... Antes eran más animadas y prolongadas. Ella me hablaba y yo le contestaba. Ella me hablaba y yo le contestaba. Ella me hablaba, y me decian que estaba mal. Yo decía que no, que ella era mi amiga, y que si bien en el fondo YO sabía que me estaba haciendo pedazos, matándome lentamente, no me importaba; hacía oídos sordos y acá estoy. Quiero volver a retormar mi amistad. Espero que ella no lea esto, porque no la quiero para siempre. Sólo para este lapso de importantes acontecimientos.

Me duele la garganta de tanto hablar...

17 de marzo de 2010

Der buch. {die ende}

... es lo último que recuerdo antes de que despertara en la cama del hospital, después de unos días. Me costaba enfocar las cosas claramente, como si usara anteojos y aquellos estuviesen muy sucios. Luego, me encontré con algo que me heló la sangre: ella me miraba con los ojos entrecerrados. Ella, la misma. Luego, me atreví a preguntarle a Cassandra:

- ¿Por qué?

Ella se sobresaltó, se paró de un salto y dijo con esa voz potente (aunque no gélida) que yo había oído en la biblioteca:


- ¡Eva! ¡Estás bien, gracias a Dios!

Corrió y me abrazó tan fuerte que casi me deja sin respiración.

-Perdón...- se disculpó, y lágrimas de felicidad brotaron en sus grises ojos - Es que... ¡estaba tan preocupada, Eva...! No tendríamos que haber ido a...
- ¿¡POR QUÉ!? - grité yo, fuera de mis cabales, matándola con la mirada. No sabía de qué lugar hablaba, y tampoco me interesaba saberlo.

Al ver la cara de sorpresa y estupefacción de Cassandra me incorporé y le dije más fuerte y enojada como nunca:

-  ¿¿POR QUÉ MATASTE A ELEANOR, SUCIA MUDA?? ¡¡MENTIROSA!! ¡¡¡¡Confiábamos en vos, pedazo de...!!!!


-  Pero yo...? de qué estás...? qué...? Te golpeaste fuerte la cabeza, Eva... ¡Lo que estás diciendo no tiene sentido alguno! A la única persona que maté, y de susto, fue a Anton, cuando me le aparecí en Halloween disfrazada de troll, pero que yo sepa lo sigo viendo todos los lunes en las...


-  ¡NO MIENTAS CASSANDRA! ¡A MI, JUSTAMENTE, NO!  ¡LA AHOGASTE!

Estaba amaneciendo, y llegó la primera tanda de luz a la oscura habitación. Al lado de la llorosa Cassandra había un espejo, pero no le presté atención. Sólo tenía ojos para aquella sucia arpía que había matado a Eleanor, una inocente chica...
Se hizo la luz completa. Cassandra se tapó los ojos con las manos y lloró desconsoladamente.
No sé por qué desvié la mirada hacia el espejo.

Mi corazón se detuvo con un golpe violento, y por un momento me olvidé de respirar. La sangre desapareció de mis venas, y el oxígeno de mis pulmones... Mi reflejo me observaba con una mueca de susto y espanto.


La cara de Eleanor me miraba con una mueca de susto y espanto.

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Bueeeeeno. Terminó. Jajaja, espero que lo hayan entendido y disfrutado =)
Un beso!

15 de marzo de 2010

Der buch. {pt III}

Se me congelaron las piernas. Era la madre de Eleanor, aunque mucho -muchísimo- más demacrada que en las fotos. Ahora su cara no expresaba más que tristeza, y sus ojos, llorosos y canelas (debajo de los cuales se situaban sendas ojeras) decían claramente que la vida no era felíz para todos por igual.

Luego, pasando de la tristeza y la congoja , la mujer se transformó y bramó, hecha una fiera:


-¡Las cartas no se pueden pasar por alto! No; y nadie, ni un anciano inutil como vos lo va a permitir.

- ¡¡MI NIETA NO VA A MORIR NI ACÁ NI AHORA!! ¡Mi nieta va a morir felíz, y vieja! ¡Amada por sus hijos, y los hijos de sus hijos! Si VOS no probaste ese camino es TU problema. Decidiste jugar a las cartitas antes de amar y cuidar a la criatura qque VOS diste a luz. ¡¡¿¿PROFECÍA??!! ¡NO SOS MÁS QUE UNA MUJER HORRENDA! ¡UNA ESTAFADORA! ¡¡¡¡¡¡UNA PUTA!!!!!


Esa fue la gota que derramó el vaso. La mujer miró al anciano con fijeza, y, con los ojos echando llamas, lo agarró del cuello y lo levantó unos 5cm del suelo. Luego, dijo apretando la mandíbula tan fuerte que casi no se le entendía:


- Si preferís que muera de manera más horrenda, aseguro que lo considerarías como algo del destino. La muerte de mamá se pudo haber evitado, asqueroso idiota, pero no me hiciste caso. Ojos que no ven, corazón que no siente. Apartate, o va a ser demasiado tarde. Ludo trataba pobremente de librarse de las garras de su hija, pero a los pocos segunfos, profirió gemidos que resultaron ser los últimos que pronunciaría:


-An...ge...lique...


Y con un ruido sordo cayó al piso desplomado. No respiraba. La mujer avanzaba a la escalera dónde yo estaba. Debía correr, correr hacia donde Elea y advertirle. Tomé aliento u me dirigí a toda prisa hacia la biblioteca. La mujer debió haberme oído, porque también apretó el paso. Atravecé la puerta de la biblioteca, la trabé y cerré a ciegas. Las velas se habían apagado. No se veía nada.


- ¿Elea...? ¿Cassie...?


No hubo respuesta alguna. Con un vuelco en el corazón, sentí que se volvía a abrir la puerta que daba al pasillo. En ese mismo instante volvió la luz y lo ví.
Ví la escena más desopilante del mundo. Eleanor, un cadáver, flotaba en el acuario con una expresión de horror y sorpresa impresa en su blanca cara. Luego oí lo que se pareció a alguien corriendo y subiéndose a una silla.


Cassandra, desde arriba, me dirigió una última mirada, y con voz gélida y potente dijo:


-Voy a volver por vos.


Colocó la soga en la que yo no había reparado alrededor del cuello y saltó. Sus pies tardaron menos de 5 segundos en dejar de retorcerse.






Angelique seguía allí. No lloraba. Simplemente miraba el cuerpo sin vida de su hija con lejana tristeza. Su cuerpo flotaba fantasmalmente. Luego, Angelique se acercó al acuario, le besó la frente a su muerta hija y se cubrió la cabeza con una capa negra andrajosa; saltó por la ventana y echó a correr por la desierta calle. Con la misma rapidéz con la que ocurrió todo, sentí un frío espeluznante y me desmayé.

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falta la última parte gente, perdonen pero ando ocupadísima u.u

7 de marzo de 2010

Der buch. {pt. II}

Eleanor prendió velas.

A pesar de que la estábamos pasando realmente bien, notaba que Eleanor no era la misma. Miraba insistentemente, pensando que no la veíamos, a la casona gitana y luego se estremecía. Cassie se dio cuenta de uno de los temblores, e hizo un gesto con la mano, en señal de pregunta. Ella contestaba que tenía sueño y que la filosofía le daba calosfríos. Siempre con su sentido del humor habíamos logrado llevar los peores y mejores momentos, pero en cada acto que ella llevaba a cabo allí había una nota de nerviosismo y miedo que Cassie ignoraba. Algo estaba pasando, pero no me atrevía a preguntarle qué era y tampoco sabía deducir exactamente qué. Pasada media hora, desistí en averiguar el por qué del extraño comportamiento de Eleanor y seguí leyendo:


"...concepto del deber no necesita poner como fundamento fin particular alguno, sino que también sustenta"...    -Elea mira a Cassie como con culpa y golpea con los dedos la mesa, nerviosa...- "...otro fin para la voluntad humana, a saber: el de contribuir con todo su poder supremo"... -Voy a ir al baño- dije. Ahí me podré pegar una escapada a la cocina y preguntarle a Ludo si algo ocurre con Elea; pensé, y cerré el libro.


Anuncié que iría al baño. Elea me indicó que había uno al final del pasillo que llevaba a la cocina. Al notar mi cara de sorpresa (yo ignoraba la existencia de tal habitación) ella me dijo que evitaba esa parte de la casa. "Bien" -me dije yo- "otro enigma más". Me abrí paso en el estrecho pasillo y prendí la luz. De la biblioteca se escuchó cómo una silla se corría. Al haber iluminación, reparé en las paredes color pastel, las cuales rebozaban de fotografías, a mi parecer todas viejas. En la mayoría de ellas aparecía una niña -indudablemente Elea de pequeña- abrazada a una mujer con sus mismas cejas pobladas y su lunar en el bozo. No podía ser otra que su madre, ya que Elea no tenía hermanas ni tías en el país, por eso no las conocía. Decididamente, me volví para encaminarme a la cocina y al volverme noté que había cientos de cuadros más con la abuela de Elea (según el marco, la foto había sido tomada tres días antes de su muerte, hacía 16 años), con Ludo, y con un hombre muy apuesto, con el mismo color de ojos y cabello que Elea. La mujer lucía un elegante vestido suelto, y estaba embarazada. Embargada de curiosidad, apreté el paso y al llegar al rellano de la escalera, escuché a Ludo (quién había abandonado su tono afable y parecía muy enfadado, y, a su vez, con miedo) replicarle a una mujer que saliera inmediatamente de su casa. Ludo estaba posicionado de forma tal que yo podía verle la cara, mientras que la alta mujer me daba la espalda. De repente Ludo gritó:


- ¡Salí de mi casa, asquerosa gitana!


La mujer pareció pasar el comentario por alto, y, dándose vuelta, dijo con determinación:


-Vengo a buscar a mi hija.


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perdón que sea tan soreta y lo haga en partes, pero me canso
de copiar :P