
Europa... ese continente que dio origen a la cultura, a todo a mi parecer. Y yo, insignificante argentina tengo la bendiciòn de estar recorriendolo.
El 21/7 partìamos para Madrid, España. Fue un viaje para nada agradable, fue tediosìsimo; 12 horas de vuelo.
Dejamos una Buenos Aires melancòlicamente precipitada, auque al llegar a la altura de Curitiba el sol era asfixiante.
El aviòn era de primera clase, sinceramente, pero eso no lo hizo màs entretenido.
Ya a las 5.30 estabamos haciendo el descenso a la primera ciudad europea que iba a palpar : Madrid.
Madrid es... sinceramente hermosa. La gente es amable (es casi exòtico ver eso en una capital viviendo nosotros en Argentina) y nada, es indescriptible. Hizo muchìsimo calor en el trayecto Barajas - Hotel , pero entre mirada y asombro se hizo aguantable.
El hotel era hermoso, un 4 estrellas en plena Madrid.
Bien, pasamos todo ese dìa recorriendo esta capital española hasta llegar a conocerla hasta la mèdula. Pero tenìamos que alistarnos para el dìa siguiente : San Lorenzo - Toledo - Valle de los Caìdos.
Ese dìa sinceramente fue incomparable.
En San Lorenzo era todo estilo barroco, y todo cuesta arriba o demasiado cuesta abajo. La verdad que nos costo unos cuantos cansancios, pero valiò la pena.
Llegamos hasta el Monasterio de San Lorenzo: fue... no se... tienen que verlo para entenderlo.
Ahi viviò los ùltimos años de su vida Felipe II, y las paredes estan pintadas por el mismismo Velàzquez. Fue muy emotivo para mi. No lo estaba viendo en ningun libro, LO ESTABA VIVIENDO.
Al entrar al Panteòn Real de España no pude evitar las làgrimas. 500 años de monarquìa absoluta estàn sepultados bajo marmol negro y bronce en aquel monasterio con un pequeño (jaja, parece irònico la concepciòn de "pequeño" del Siglo XVI) palacio incluìdo.
Fue hermoso. Aunque en los patrimonios històricos españoles no està permitido el capturado de fotos/video ¬¬. Eso si que me puso de malhumor.
En fin, abandonamos las salas de esculturas de màrmol y pinturas barrocas para partir a Toledo, dos veces capital de aquella España tierra de reyes.
El calor ahì era IM-PRE-SIO-NAN-TE. Y tambièn es impresionante la influencia musulmana en la arquitectura de esas regiones españolas.
Caminamos LA VIDA, osea una bocha y nada, de Toledo partimos al Valle de los Caìdos, el osario (ya que solo hay huesos) de los caìdos en la Guerra Civil Española. Es aterradora la inmensidad del templo.
Esta la tumba de Franco, hijo de buena madre ( JA JA JA ) a la cual ni mirar quise porque sino empezaba a los gritos rabiosos.
Al dìa siguiente fuimos al Museo de Reina Sofìa. No tengo nada que decir ya que el surrealismo no es mi estilo, pero quedè impresionada con el hermoso Guernica. Eso si que es una obra de arte; aunque el mismo Picasso en sì mismo era una obra de arte.
Llegò la hora de marcharse de Madrid para arribar a la acaloradìsima Barcelona. Eso sì que lo disfrute.
Tres horas de viaje por tierra en el Renfe (viaje en tren de alta velocidad) para conocer a la capital donde el gòtico es el estilo comùn hasta en el inodoro. Luego relatarè la estadìa y experiencias (hermosas, por cierto) de la capital de la separatista Catalunya.
Adeus!