31 de enero de 2011

el señor de las rosas.

Asunto netamente pasional es que la rosa se entregue frágilmente al otoño
 cuando a viva conciencia sabe que éste, por la espalda, la va a desnudar,
 corromper y herir de muerte. Él nada aguanta que sus ojos transformen su hermoso 
color en sepia, entonces con desquite y hasta el cansancio, barre los retazos 
de vestiduras de su voluntaria víctima, para que luego con agonía y culpa, viaje y sea 
reemplazado por otro crudo y frío asesino.

28 de enero de 2011

pûrus immortalis.

En su túnica virginal engaña siempre a los ojos más sabios. 
Toda insulsa confianza piensa que ella puede ser amiga y compañera, y como una serpiente discípula de algún Mal Mayor, deja los vestigios de algún amor tan puro, así. 
Tus eternas cascadas de Gracias y tu máscara acidalia no hacen más que hacer cenizas un corazón tan puro, tan.
Así, Venus, guardiana del refugio del Tirano, verticordia sin compasión, transformadora de corazones, así, tan enteramente pura, no te han de amar sin temerte.

27 de enero de 2011

Yo vengo y vos vas  y es vertiginoso y me divierte
preñados sentimientos dan a luz hijos de la imaginación a los cuales visto de burdos harapos
es un laberinto hermosa Tebas de las cien puertas
corrompiendo espíritus verdes y racíces
y qué infelíz la hace engendrarte