16 de diciembre de 2010
14 de diciembre de 2010
Hace algunos inviernos me entretuve charlando con un hermoso rosal. Me decía que las aves no lo querían, puesto que era muy poco amigable ya que les decía que se marcharan, pinchándolas.
"Gente como vos -dijo entre lágrimas, derramando hermosos pétalos- ...tampoco me quiere"
Decía que sólo lo admiraban por su belleza exterior, pero que no lo tocaban por miedo a hacerse daño.
Nadie lo escuchaba más, excepto yo. Me contaba todas sus penas; que si nadie lo escuchaba, él se quedaría mudo. Pasaron los meses y al pasar por el jardín, la gente lo señalaba, embelesada. Él se retorcía de rabia, haciendo que sus raíces hicieran temblar la tierra. La gente no se daba cuenta de que el rosal estaba muriendo, ya que no lo escuchaban. Lloraba todas las frías tardes dejando a mis pies su hermosa piel carmín. Le hablé por vez última una tarde, en la que su último vestigio de vestido amenazaba con dejarlo desnudo.
"Gente como vos -dijo entre lágrimas, derramando hermosos pétalos- ...tampoco me quiere"
Decía que sólo lo admiraban por su belleza exterior, pero que no lo tocaban por miedo a hacerse daño.
Nadie lo escuchaba más, excepto yo. Me contaba todas sus penas; que si nadie lo escuchaba, él se quedaría mudo. Pasaron los meses y al pasar por el jardín, la gente lo señalaba, embelesada. Él se retorcía de rabia, haciendo que sus raíces hicieran temblar la tierra. La gente no se daba cuenta de que el rosal estaba muriendo, ya que no lo escuchaban. Lloraba todas las frías tardes dejando a mis pies su hermosa piel carmín. Le hablé por vez última una tarde, en la que su último vestigio de vestido amenazaba con dejarlo desnudo. Le dije:
- ¿Por qué te dejaste morir?
Me susurró.
- Porque los hombres no escuchan a mi madre, que poco a poco está muriendo a causa de su sordera.
Una ráfaga de viento desprendió con dulzura el último pétalo, como una madre le dice suavemente a su hijo que deben partir, y lo hizo danzar hasta tocar el piso, mientras yo me encaminaba decidida a contar esta triste historia.
4 de diciembre de 2010
Había una vez un árbol. Un árbol enclenque, desgraciado. Éste estaba plantado al lado de otro simétricamente derecho, de facciones agraciadas, las cuales el viento no paraba de besar.
Éste árbol derecho siempre le decía al enclenque que lo mirase.
Era como un perfecto narciso; veía en la vidriosidad del árbol desgraciado su propia belleza. Siempre se burlaba de él, haciéndole sufrir por ser diferente.
Un día vino un leñador con sus hombres al bosque y gritó "CORTEN TODOS LOS ÁRBOLES DERECHOS".
- "GRACIAS A DIOS QUE SOY HERMOSO."
3 de diciembre de 2010
La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.
Comme de longs échos qui de loin se confondent
Dans une ténébreuse et profonde unité,
Vaste comme la nuit et comme la clarté,
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.
Il est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,
- Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,
Ayant l'expansion des choses infinies,
Comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens,
Qui chantent les transports de l'esprit et des sens.
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