30 de enero de 2012
19 de enero de 2012
El pasto era tan suave que parecía recién segado. Ninguna criatura impura había posado sus desnudos pies por aquellos campos, y aquellos, los más impuros, siquiera se atrevían a pasar por encima, impulsados por sus alas, por la verguenza apilada en el fondo de sus sosegadas ánimas.
Una sombra se alzó en el cielo virgen. Nubes pesadas de nieve y miedo y frío invadieron las colinas.
Por un tiempo largo las plantas se preguntaron si volvería a salir Ella, la Gran Estrella y las salvaría de semejante designio. Esperaron. Marchitaron, presas de los hielos crueles, sin tregua. Vinieron las aguas. Mares infinitos, uniformes, barrieron toda la vida de aquellos bellos campos.
Desde acá, de las Grandes Yermos del Borde del Mundo se sigue escuchando el frote de las begonias con el viento, cómo la tierra hacía el amor libremente con las raíces, sin avergonzarse de dar vida. Todo sigue cubierto de agua sucia, repleta de olvidos y criaturas condenadas a vivir rodeadas de muerte, arriba de lo que fueron flores magníficas, imperiales, y ahora ahogadas y sumidas en el más pavoroso eco de gritos de ayuda, sordos y eternamente hundidos en los fondos del Más Allá del Mundo.
Una sombra se alzó en el cielo virgen. Nubes pesadas de nieve y miedo y frío invadieron las colinas.
Por un tiempo largo las plantas se preguntaron si volvería a salir Ella, la Gran Estrella y las salvaría de semejante designio. Esperaron. Marchitaron, presas de los hielos crueles, sin tregua. Vinieron las aguas. Mares infinitos, uniformes, barrieron toda la vida de aquellos bellos campos.
Desde acá, de las Grandes Yermos del Borde del Mundo se sigue escuchando el frote de las begonias con el viento, cómo la tierra hacía el amor libremente con las raíces, sin avergonzarse de dar vida. Todo sigue cubierto de agua sucia, repleta de olvidos y criaturas condenadas a vivir rodeadas de muerte, arriba de lo que fueron flores magníficas, imperiales, y ahora ahogadas y sumidas en el más pavoroso eco de gritos de ayuda, sordos y eternamente hundidos en los fondos del Más Allá del Mundo.
7 de enero de 2012
Entre sueños inquietos despertó una tarde de mucho sol. Recordó lo de la noche pasada y se sintió vacía; sin sentido. A veces piensa y se trata de convencer a sí misma que la erosión ganó todo rastro de felicidad posible, pero la mayoría de las veces algo la ata a querer darse vuelta interiormente y no dejar ir eso que tantas sonrisas le sacó. Los ecos de los hermosos meses anteriores le lastiman el alma porque ella ya se acostumbró a la herrumbre de hoy, de enero, y de los meses venideros. Ya no le pertenece esa persona que creía tendría para toda la vida. Frío, distante, un extraño plateado de las profundidades del cielo. No voy a negar que se sintió utilizada, aunque haya sido para fines de una nobleza extrema, pero utilizada al fin.
'Ella habla en tercera persona porque a veces se olvida que soy yo'
6 de enero de 2012
5 de enero de 2012
Suerte.
La vida está llena de, podríamos llamarles, finas líneas, casi imperceptibles al ojo y restantes sentidos del hombre. Son contados los segundos en los que tuve la fuerza para darme cuenta de varias líneas y con una mirada penetrante quizás pueda recuperar cosas que amé en un pasado, y dejar de querer cosas que quiero ahora, porque esa línea que acabo de pasar hace unos segundos me va a retener toda la vida las cosas que ví de positivas y por las que luché. Es casi inútil esperar o directamente preguntar '¿por qué renunciar JUSTO ahora?'. ¿No? Bueno, yo pobremente me respondo que el tiempo y yo desgastamos todo tipo de relación, habida y por haber. Que tengas mucha suerte porque realmente te la merecés, pero yo no aguanto más.
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