Cerrás los ojos y sentís tirantes las ojeras pero te acostumbraste tanto que no te molesta. Tenés los ojos achinados, rojos. Los volvés a cerrar, los abrís, pero arden tanto que ya no los querés volver a abrir. Ni siquiera sabés por qué llorás. Tu respiración te araña, te corta al medio, te mata de a ratos.
Y si no sé levantarme es porque me acostumbré tanto a la mugre, a la tierra, tanto a la antigua como la nueva; es más cómodo así. Prefiero verme en un retrato en blanco. Prefiero un mundo sin espejos. Prefiero no tener cuerpo, no ocupar espacio donde se acumule la herrumbre del pensar tanto, del querer tan poco, del aspirar a mucho y rendirse y tener mucho más y no apreciarlo. No hay peor tortura.
it's like a mental jungle. you will get lost, get lost, get lost.
anneke van giersbergen