5 de abril de 2011

Scire .

Se confinó por voluntad propia, sin que su audiencia aplaudiera y lamentara su temprana renuncia. Sólo los que hacen justicia por él, ámanlo y recuérdanlo, sienten la ardiente necesidad de salir en su búsqueda, de honrarlo. Pero por Nosotros se confinó, creyéndose inútil y vano conforme avanzaban las eras, épocas, las ásperas horas... No se deja hallar fácilmente, ha caído polvoriento en el olvido.
Cúlmine, nuestra mente, Su principal y predilecto siervo, está limitada por gruesos muros de acero y se dejó pudrir en las puertas de la ignorancia.