18 de febrero de 2010

Una ventana al pasado, aquel pasado del que nos acordamos muy poco, pero del que estamos segurísimos de que éramos felices. ¿No? Siempre dicen que "otros tiempos eran más felices" pero, como Ernesto Sábato nos dice, sólo se debe a que la gente no se acuerda de las penurias pasadas, y sólo conserva los recuerdos felices.

Al ver por esa ventana, miro a una nena, jugando con su perro de peluche, riendo después que un chico la besaba en la mejilla... Una nena con las mejillas rosadas, cargadas de ternura.

Qué hermosa ventana...
Qué hermoso vivir en un pasado no tan lejano, pero sin dejar de vivir el hermoso presente.