20 de octubre de 2009

Inexplicable es cómo el viento arrastra viejos mitos, mitos que son personas.
Cada uno es un mito.
Un personaje en un libro perenne, hecho de hojas y cristal. Frágil y eterno.
Llorar el libro es contar que nos duele el alma
y la sangre es la lágrima viva de tal espectro.