Entre sueños inquietos despertó una tarde de mucho sol. Recordó lo de la noche pasada y se sintió vacía; sin sentido. A veces piensa y se trata de convencer a sí misma que la erosión ganó todo rastro de felicidad posible, pero la mayoría de las veces algo la ata a querer darse vuelta interiormente y no dejar ir eso que tantas sonrisas le sacó. Los ecos de los hermosos meses anteriores le lastiman el alma porque ella ya se acostumbró a la herrumbre de hoy, de enero, y de los meses venideros. Ya no le pertenece esa persona que creía tendría para toda la vida. Frío, distante, un extraño plateado de las profundidades del cielo. No voy a negar que se sintió utilizada, aunque haya sido para fines de una nobleza extrema, pero utilizada al fin.
'Ella habla en tercera persona porque a veces se olvida que soy yo'