
Una calle húmeda de París.
Un pensamiento virósico.
Unos impulsos que en el más desenfrenado caso pueden ocasionar tragedias.
Desolada entre bohemias y calles vivas
En un lugar en el cual me debería de haber sentido felíz, no eufórica.
Algo me dice que en mí lo que hay que cambiar es la cotidianeidad,
no buscar un cambio que sea radicalmente feróz con mi cotidianeidad actual, ahorcándola y dejandola muerta sobre el cordón de alguna calle de las afueras de La Ciudad.
Alguna calle que sea incapáz de alumbrar lo suficiente ese grito de pedido subconsciente de ayuda...
Je m'ennuie Paris et la guérison de bohème.
Mon seul refuge dans le monde.